srcset=https://meditacioncordoba.files.wordpress.com/2019/08/ejercicios-de-lamaserc3ada-4.jpgAntes de comenzar con la explicación que nos da el Maestro sobre cada uno de los ejercicios de Lamasería es muy importante recordar que debemos concentrarnos en nuestra Divina Madre y en las peticiones para que sea el Logos Solar quien sane la parte del cuerpo correspondiente, así como las peticiones para que se nos despierte la conciencia y se nos activen los chakras.

Recordemos también los mantrams que debemos hacer durante el ejercicio, además del que el Maestro añada en algunos de los ejercicios:

SANA SANA SANA

TRABAJA TRABAJA TRABAJA

No nos olvidemos de que son ejercicios espirituales ¡Eso es muy importante! Empecemos practicando estos primeros ejercicios como mejor podamos, y seguiremos añadiendo poco a poco el resto hasta conocerlos todos y poder realizar la serie completa.

Ejercicio 1 de Lamasería

srcset=https://meditacioncordoba.files.wordpress.com/2019/08/ejercicio-1-de-lamaserc3ada.jpgSe coloca el estudiante de pie, con los brazos abier­tos en forma de cruz, a lado y lado. Luego comenza­rá a dar vueltas, a girar en el sentido en que giran las manecillas del reloj (figura 1). Es claro que tam­bién los chakras girarán al realizar este ejercicio con alguna intensidad y después de algún tiempo de prác­tica.

Hay que hacer de cuenta que estamos parados en el centro de un reloj y girar al igual que las maneci­llas, hasta completar 12 vueltas. Es claro que algunos comenzarán con pocas vueltas hasta que llegará el día de hacer las 12. Las vueltas se harán con los ojos abiertos; cuando se terminen los giros, se cerra­rán los ojos para no caerse, pues se termina un poco mareado según las vueltas que alcance a dar. Se tie­ne que llegar a hacer el ejercicio completo, es decir, 12 vueltas.

Con los ojos cerrados permanecerá el discípulo has­ta que haya desaparecido el mareo. Entre tanto con­tinuará suplicando, rogando, implorando a la Madre Divina para que le suplique a su Divino Esposo, que le ruegue conceda la curación de tal o cual órgano enfermo.

El discípulo estará plenamente identificado con el Logos, suplicando intensamente a la Madre Di­vina para que Ella interceda por el discípulo ante el Logos.

Se tiene que girar de izquierda a derecha, porque entre los médium espiritistas los chakras giran de de­recha a izquierda, en forma negativa y eso no sirve. Nosotros no somos médium ni nada por el estilo. Así pues, el sistema que estoy enseñándoles es maravillo­so, porque permite el desarrollo de los chakras y la curación de enfermedades. Todos los ejercicios se complementan.

Cuando ejecuten el ejercicio en forma práctica, hay que concentrarse profundamente en la Madre Divina Kundalini y con los pies juntos al estilo militar, en posición de firmes, brazos abiertos a lado y lado, ro­tando de izquierda a derecha, se pedirá intensamente lo que más se desea. Primero que todo curación para el órgano que tengan enfermo y lo otro es que giren sus chakras. Es claro que si rotan de izquierda a de­recha, en la misma forma que las manecillas de un reloj visto de frente, los chakras girarán positivamen­te; de manera que den las vueltas al ritmo que con­sideren conveniente. Lo mandado son 12 vueltas, si de ahí quieren seguir con otras mil, pues eso es cosa de cada quien.

Durante esas vueltas deben concentrarse en su Di­vina Madre Kundalini, pedirle que llame al Espíritu Santo y que le ruegue la curación del órgano enfer­mo, que le suplique al Logos que lo sane. Además, y esto es muy importante, hay que abrir ese órgano enfermo, diciéndole:

¡ÁBRETE SÉSAMO!

Se repetirá lo menos 3 veces este poderoso man­tram que figura en Las Mil y Una Noches. La gente siempre ha creído que sólo es un cuento agradable aquel en el que aparece el mantram y no le ha pres­tado mucha atención, pero ¡Abrete sésamo! es un verdadero mantram. ¡Ábrete sésamo! y se le ordena al órgano enfermo que reciba la fuerza curativa vital, entonces penetra la fuerza del Espíritu Santo dentro del órgano y es claro que se sana, se cura con la fuerza del Tercer Logos; pero hay que hacerlo con muchísima fe y fe y fe.

…   …   …

Ejercicio 2 de Lamasería

Ahora ya han terminado de rotar y han abierto sus ojos. Luego se acuestan en el suelo en decúbito dor­sal, es decir, boca arriba con los talones juntos y pies abiertos en abanico, piernas estiradas, brazos abiertos a lado y lado en forma horizontal, mirando hacia el cielo o el techo de la casa.

srcset=https://meditacioncordoba.files.wordpress.com/2019/08/ejercicio-2-de-lamaserc3ada.jpgYa en posición, se intensifica la concentración, la meditación en la Divina Madre Kundalini, rogándole, suplicándole que cure el órgano enfermo. En esos mo­mentos, los que no están curándose pueden pedir por cualquier otra necesidad, como puede ser que la Divi­na Madre elimine tal o cual yo psicológico, tal o cual defecto psíquico, o que desarrolle en uno tal o cual facultad o poder, etc. Uno tiene derecho a pedir, para eso son estos ejercicios.

En esta posición, tendido de espaldas en el suelo, se suplica y se intensifica la oración, el ruego, plena­mente identificados con el Tercer Logos. De manera que así acostados ya saben ahora suplicar y pedir en tal posición (figura 2).

“Ejercicios de Lamasería” Samael Aun Weor